¿Existe algo peor que una vida superficial entre belleza, playa y rumores durante todo el año? Pensarás que no. Pero en California, más concretamente, en L.A, la cosa se puede empeorar. Y mucho. Están aquellos que gozan de una vida totalmente al estilo propaganda hollister, y están esos otros que su vida es un constante viene y va de conflictos, peleas callejeras y otros problemas sociales y personales. Pero cuando esta armonía se rompe y algo interfiere en la vida del otro, aparece esto, una bonita guerra de sociedad en bandeja de buffet. Suena típico, sí, sin embargo, no sabes lo interesante que puede ser y lo atractivas que son estas historias. Y los secretos que hay detrás de cada uno de ellos, es la guinda del pastel.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Directorio Looking For You
Sáb Feb 08, 2014 11:32 am por Invitado

» Summer Games - Foro Recién Inaugurado / A.Normal
Sáb Sep 29, 2012 1:46 pm por Invitado

» Carpe Retractum // Foro de Hp - tercera generación //NORMAL//
Vie Ago 03, 2012 8:50 am por Invitado

» Twilight Saga Rol {Afiliación normal}
Sáb Jun 30, 2012 10:04 am por Invitado

» The Afterlife Oblivion (normal)
Vie Mayo 04, 2012 6:55 am por Invitado

» Lectores Escribiendo
Miér Mayo 02, 2012 3:33 am por Invitado

» Quimera Asylum {Normal}
Miér Abr 25, 2012 10:14 pm por Invitado

» Twilight Rol Suiza {Afiliación Élite}Un año ONLINE !!!
Miér Abr 25, 2012 1:38 am por Invitado

» {+18} CALAPALOOZA ~ Berkeley, University of California
Miér Abr 11, 2012 9:53 am por Invitado




































I only got three rules: eat twat, smoke pot and smile a lot. {Andrey's r.ships}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

I only got three rules: eat twat, smoke pot and smile a lot. {Andrey's r.ships}

Mensaje por Andrey M. Nóvikov el Lun Ene 16, 2012 1:43 am


26 años, hetero, civiles, neutral
Andrey Mijaíl Nóvikov || Sigue. Sigue. Yo te aviso...

-I'm not here to fight.
-Sure you are. Otherwise you would have called the police. Come on.
You know you're dying to. Just give in...
Andrey es todo lo que no desearías ver ni en tus peores pesadillas. Andrey es un esclavo del deseo. Andrey es un nombre bajo el que se encuentra una capa de odio revuelto con azufre y maldiciones varias que hacen de Andrey un tipo bastante difícil de digerir, pero eso él lo tiene más que asumido. A simple vista puede parecer un tipo completamente normal, e incluso algo atractivo, joven y esbelto, alguien que parece cuidarse un par de días por semana para mantener un figurín de adolescente. Una persona normal. Quien haya pensado que lo es, puede ir borrando la idea de su cabeza. Andrey no es como el resto, sencillamente porque desde pequeño ha sido educado para maltratar, para destrozar todo lo que tiene entre sus manos, para hacer daño a sus seres más allegados e incluso ha sido instruido para no querer a nadie, para no tener ningún tipo de lazo afectivo con nadie, ni siquiera consigo mismo. Distante y frío, no intentes acercarte a él porque te mandará a la mierda a no ser que le intereses lo suficiente como para hablarte medianamente bien. Andrey siempre ha sido una piedra en el zapato de cualquiera que se ha paseado frente a él. Malinterpreta todo y lo vuelve en su propia contra, si ve que alguien le mira, enseguida es que le quiere pegar, y para que no le pegue primero, Andrey da un golpe. Y no sólo uno. Da cientos de golpes a diestro y siniestro, no necesariamente de forma literal. Quien osa acercarse a él tiene claro desde el principio que no hay manera de ocasionarle una buena impresión. Para Andrey todos los tios son unos maricones chupapollas y todas las tias unas hijas de puta a las que alguien debería exterminar. Andrey no usa buenas palabras para referirse a los demás, ni siquiera para referirse a sí mismo. Se besa los músculos de los brazos para asquear a la chica con la que comparte cama desde hace tiempo y por dentro se da asco a sí mismo. No porque piense que es odioso. No porque piense que no vale la pena, sino porque piensa que lo que hay, que lo que ve es demasiado poco como para ser considerado bueno. Nunca se conforma. Obsesivo y manipulador. Cuando tiene una cosa entre ceja y ceja no hay quien se la quite de la cabeza y hará lo que esté en su mano para que otro sea el que haga el trabajo sucio, mientras que él se queda observando, expectante.

Tranquilo y sumiso hasta cierto punto, a Andrey no le cuesta sentarse en cualquier parte y cerrar la boca durante un par de horas. El silencio le relaja y le ayuda a comprender que está solo en el mundo, y que tiene que luchar contra todo aquel al que no le gusten sus ideas, así pues, si siente un odio que va más allá de lo normal por los homosexuales, y no, no es porque sea uno de ellos, no puede evitar meterse con quien piense lo contrario, aunque su propia novia haya tenido algún que otro escarceo con una muchacha. A Andrey no le valen las excusas. Para él todo es blanco o negro. Si has hecho algo mal tienes que prepararte para lo peor, porque el ruso no se va a quedar contento con una disculpa. Para él nunca es suficiente, eso es lo que piensa cada vez que pelea en las calles con un universitario de tres al cuarto con intenciones de ganar algo de pasta en las apuestas esa noche. Para Andrey nunca es suficiente, no importa cuántas patadas de, cuanta sangre vea a su alrededor o cuánto le duelan los nudillos por propinar puñetazos a sus víctimas, que no siempre son muchachos dispuestos a pelear por conseguir dinero. Otras veces, sólo hay una víctima con nombre y apellido a la que Andrey no soporta. Puede ser un hombre tranquilo, uno que solamente se limita a observar lo que pasa a su alrededor con extrema frialdad, pero cuando ella entra en escena todo cambia con un chasquido de dedos.

Nadie puede explicar lo que siente Andrey. Una mezcla de odio, de rabia, que le llena por dentro y hacer que sus manos se muevan solas en el aire, apretadas y cerradas en un par de puños que buscan la cara de esa preciosa mujer que un día le fue infiel, y que pagará por ello el resto de sus días, porque Andrey no perdona y mucho menos olvida. Todo se queda guardado dentro de sus retinas, carcomiéndole por dentro, haciendo de él un ser repugnante que debería desaparecer de la faz de la tierra. Él no está en una verdadera calma nunca. Siempre está alerta, dispuesto a saltar a la mínima, ya sea más o menos necesario. Lo que es de Andrey, es de Andrey. No lo toques, no lo mires, ni siquiera te atrevas a hablarle porque se lanzará sobre ti como si quisiera matarte. Parece haber un interruptor en alguna parte del cuerpo de Andrey. Cuando siente que alguien quiere hacerse con su presa, tiene que deshacerse de ese alguien lo antes posible. No soporta que le digan lo que tiene que hacer. A él nadie le maneja, nadie le dice lo que tiene o no tiene que hacer, porque él se rige por sus propias reglas, unas donde el respeto y el amor eterno no existen. Porque Andrey no siente, Andrey no vive para dar y regalar amor. Andrey vive para repartir odio, una semilla que implanta en todos aquellos que se acercan y que termina por pudrirlos. No siente lástima por nadie y hace todo lo posible para que si te sientes mal, al cabo de un rato te sientas peor. No sabe lo que es pedir perdón, lo que es dar las gracias o lo que es mostrar algo de afecto. Él ha aprendido a que el cariño se demuestra a base de golpes y de empujones, de insultos y de humillaciones. Machista hasta decir basta, para él lo que una mujer debe de hacer es arrodillarse y chuparle la polla agujereada hasta que termine en su cara. ¿Suena cruel? Él no sabe lo que es la crueldad. No sabe lo que es el dolor. Lo canaliza y lo vuelve deseo, placer. No lo llama masoquismo, para Andrey lo que él experimenta cuando le dan una hostia no es placer, es... Algo mucho más intenso, por lo que el masoquismo queda fuera de sus pensamientos acerca de ello.

Andrey no pega a su compañera de cama porque sea machista, eso es algo secundario. Le pega y deja que le pegue porque siente que se libera de un peso enorme que lleva sobre sus hombros durante todo el día, y que sólo un guantazo es capaz de hacerlo desaparecer. Le gusta. Con cada puñetazo a la altura del estómago siente que le está demostrando a su íntima amiga que la quiere, sí, pero la quiere para él nada más. No soporta que le traten como si fuera gilipollas, porque no lo es. No soporta que le miren por encima del hombro porque no es inferior al resto de personas. Andrey es un hueso duro de roer que se lo pondrá difícil a cualquiera. Él no da oportunidades a nadie, piensa que todos tenemos una sola en la vida y si no la aprovechamos es que somos subnormales. Terco, burro, todo lo que tiene que decir, lo dice a la cara, pero de una forma que no es la mejor de todas, que digamos. No se anda con rodeos y para el gusto de algunos es demasiado directo. No se anda con miramientos. Si le tocas, si eres tan valiente para tocarle también lo serás para no taparte cuando te de un par de hostias. Andrey por dentro no es más que un amasijo de hierros que algunos doctores han querido ver como un cuerpo humano normal y corriente. Para él lo más importante es la fidelidad. No cree en las amistades. La única amistad que tuvo murió con su amigo aquella fatídica noche en la que el alcohol se hizo el dueño de la fiesta, pero no sólo esa sustancia es la dueña de las fiestas, sino que también es dueña de Andrey, al igual que las drogas que ingiere casi a diario para poder llevar un ritmo de vida muy superior a lo que el cuerpo se puede permitir. Siempre está metido en su mundo donde todos le odian. Siente que al pasar la gente le señala con el dedo índice y se ríe de él, razón por la que siempre está a al defensiva.

Andrey juzga, pero no puede ser juzgado. Andrey sería el hijo perfecto del diablo, reencarnado en la tierra, al menos así lo cree él. Nunca se dejó llevar por eso de la religión. Le atraía más todo lo que tenía que ver con lo oscuro, con lo malo, con lo perverso. Es una maldición que le persigue, la de no amar y no dejar que le amen. La de no sentir otra cosa que no sea placer. Un apetito sexual insaciable, eso es lo que tiene Andrey. Un apetito que hasta los dieciocho años de edad no fue sufragado por una muchacha a la que luego dejó embarazada, un apetito que hasta el día de hoy lo ha calmado una preciosa mujer cuyas curvas le vuelven loco. No puede evitarlo. Es obsceno. Desde que ella se cruza por delante la mente de Andrey va sucediendo imagen violenta tras imagen violenta. La chica amordazada. La chica atada a la cama. La chica pidiéndole a gritos que deje de apretarle el cuello con las manos. Atraído por los lugares públicos, aprovecha cualquier ocasión para follársela en medio de un parque en el que sepa que no hay mucha gente ni niños a la vista. Para follársela dentro de los baños de una discoteca o en la comisaría de policía, en el hospital y en el estanco de enfrente. Cualquier sitio para Andrey es bueno. Sin embargo todo su mundo se viene abajo cuando se encuentra en un lugar tan tranquilo como su casa, rodeado de niños que le llaman papá. Tiene una sola norma. Nada de gritar delante de ellos. Nada de pegarles. Nada de tratarles como le trataron sus padres. Andrey podrá ser lo duro que quiera con el mundo, pero no puede evitar derrumbarse al ver a esos niños. Son su debilidad y casi que la razón por la que se levanta cada día. Es un padrazo, en la intimidad. No esperes verle riéndose y dando besos a un par de críos delante de tus narices porque no lo hará. Lo ve como una vergüenza, como si por momentos dejara de ser hombre y se convirtiera en un marica que le da al pope. No lo soporta, pero tampoco puede evitarlo. Por muchos hijos que tenga, por mucha intimidad que haya, hay algo que Andrey no va a cambiar nunca. Su chulería, su falta de atención. Dile algo que no le interesa y te mandará a la mierda. Descortés con todos y amable con nadie. No sabe comportarse y parece que en vez de haber nacido en medio de una familia de gente rica ha nacido en la selva. Sabe dar ejemplo, sí. Ejemplo de cómo no tiene que ir el mundo, de cómo las personas no tienen que ser, de cómo no se tienen que comportar. Andrey es... Andrey.
Amistades

Mejores amigos

Buenos amigos

Confianza

Admiración

Protegidos

Alex I. Comăneci

Protectores

Alex I. Comăneci

Respeto

Buena influencia

Amigos

Trato cordial

Aliados

Alex I. Comăneci

Conocidos

Te soporto

Alex I. Comăneci

Consentidos

Confidentes

Juguete

Alex I. Comăneci
Hostiles

Indiferencia

Incordio

Alex I. Comăneci

Miedo

Recelo

Alex I. Comăneci

Rencor

Alex I. Comăneci

Gente molesta

Alex I. Comăneci

Trato hostil

Alex I. Comăneci

Celos

Alex I. Comăneci

Odio

Alex I. Comăneci

Asco

Alex I. Comăneci

Piques

Alex I. Comăneci

Víctima

Alex I. Comăneci

Enemigos

Alex I. Comăneci

Fingida Amistad

Amor-Odio

Alex I. Comăneci
¿SEXO?

Curiosidad

Interés

Obsesión

Alex I. Comăneci

Posesión

Alex I. Comăneci

Capricho

Coqueteo

Atracción

Alex I. Comăneci

Me gustas

Alex I. Comăneci

Desliz

Derecho a roce

Rollo de 1noche

+18

Alex I. Comăneci

Tensión Sexual

Alex I. Comăneci

Amor platónico

Amor

Alex I. Comăneci

Pareja

Alex I. Comăneci

Ex-parejas

Cariño










A-L-T-O. S-T-O-P;
Yo no elijo por nadie. Ideas previas, señores y señoras.



Andrey M. Nóvikov
Neutros
Neutros

Mensajes : 47
Fecha de inscripción : 15/01/2012
Edad : 31

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.